El carnaval de este lado del río

Cultura 23 de febrero de 2019

Un colectivo de 18 murgas de estilo uruguayo creó su propio festival para celebrar el carnaval en Buenos Aires. La denuncia, la risa, la música y los cuplés como forma de criticar la coyuntura. El espíritu cooperativista y horizontal en la organización de El Otro Carnaval. Y la revolución feminista que se coló para cuestionar las propias prácticas machistas.


por Lorena Tapia Garzón
“Preguntamo’ a los presentes / si no se han puesto a pensar / que a esta historia del machismo / cada uno la hace andar”. Con fuertes críticas al patriarcado –en consonancia con la explosión del movimiento feminista— pero también a la realidad económica, política y social que se vive en el país, vuelve El Otro Carnaval, un festival independiente de murgas de estilo uruguayo organizado de forma autogestiva por segundo año consecutivo. Un tablado de este lado del Río de la Plata, ubicado en el Galón B (Cochabamba 2536), por el que pasarán 18 murgas de Buenos Aires y del interior para impulsar esta expresión artística y popular en la Argentina.

Es que febrero es sinónimo de Carnaval y, hasta ahora, las murgas de estilo uruguayo locales no habían tenido en esta fecha un lugar donde encontrarse y desplegar todas sus dotes artísticas. Por eso conformaron este movimiento murguero que busca impulsar el género en el país y, sobre todo, salir en Carnaval con su música, sus cuplés, sus colores y trajes grandilocuentes, sus expresiones teatrales, su risa, sus críticas a la coyuntura, su emoción.
Sus nombres lo dicen todo: Baila la Chola, La Notalpié, Le Puse Cuca, Floja de Papeles, La Moña Suelta, Pujó la Murga, Descartes de Momo, Conventillo Nacional (La Plata), Les Payases de Overol, Los Argumento, Remontame la Pandorga, La Que Se Viene, Santajarana, Atada con Alambre, Tu Vieja, Quese Quieto, La Cotolengo y Los Vecinos Re Contentos (ambas de Rosario). Y están celebrando el carnaval los fines de semana desde el 16 de febrero hasta 2 de marzo.
“Carnaval suele coincidir con las vacaciones, las murgas vienen a dar vuelta el tablero de las preocupaciones para tener un rato de vacaciones de ellas también”, dice Luciana Pilar, bombista de Baila La Chola, una murga de estilo uruguayo compuesta íntegramente por mujeres. 
La forma organizativa de muchas de las murgas es comunitaria, cooperativista, y es el modo en que elegimos construir El Otro Carnaval también

Y es que este ciclo, además de los varones de siempre, estará lleno de mujeres, incluso frente a esos roles que hasta hace poco parecían ser exclusivos de ellos: mujeres directoras, mujeres bombistas, mujeres letristas, mujeres en las voces y, también –e históricamente—, mujeres que hacen las tareas que están en el backstage, esas que maquillan, que asisten, que producen, que cosen los trajes y banderas, que venden rifas para juntar plata. Esas que no se ven pero que son el motor de toda la puesta en escena. 
No es casualidad que el logo de El Otro Carnaval de este año esté representado por una bombista mujer. “Fue una decisión grupal de la comisión organizadora, que está compuesta por representantes de las distintas murgas. Mujeres y varones coincidimos en que el año que pasó fue un año de mucha lucha del movimiento feminista y eso, incluso, está reflejado en las letras de muchas murgas participantes”, cuenta María Paz Monzón, voz de La Notalpié, que tiene un cuplé dedicado a cuestionar el patriarcado.
Y tal vez no sea casualidad, tampoco, que las que asistieron a la convocatoria de Cítrica para hacer esta nota hayan sido todas mujeres: Luciana (Luli), María Paz, Romina Valsecchi, directora de La Que Se Viene, y Solange del Sol (Sol del Sol, como le dicen),voz en Le puse Cuca.
¿Qué es El Otro Carnaval?
Sol:Las murgas aquí son muchas, pero no somos tantos los que hacemos murga uruguaya. Creo que El Otro Carnaval es una alternativa para poder juntarnos y festejar el carnaval con nuestro estilo, porque si bien algunas salimos en corsos independientes de murga porteña, no tenemos un espacio propio.
Romi: Las  murgas uruguayas, incluso la mayoría de las porteñas, participan de un concurso para presentarse en Carnaval y ahí ya hay un espacio de encuentro. Pero de nuestro estilo no hay concurso acá, y como somos todas autogestivas, cada una se gestiona sus fechas, sus materiales, sus producciones, por eso no veníamos teniendo un punto de encuentro para festejar juntas el carnaval. Con este festival se gesta un espacio específico de murgas de estilo uruguayo como referencia, que antes no existía. Es la primera vez que compartimos en carnaval varias fechas reiteradamente en febrero, como si fuera en los tablados montevideanos.
Hacen mucho hincapié en la autogestión y el cooperativismo, ¿es una elección de funcionamiento?
Sol: Es que vivimos realidades muy distintas a la de las murgas en Uruguay, que tienen dinámicas más parecidas a las murgas porteñas. Allá son como un equipo de fútbol, tienen sponsor y todo, acá no: hacemos fiestas, fechas para pagar todo, los viajes, las salas de ensayo, los trajes, todo. Y sólo por amor al arte, nadie ve un peso, a lo sumo lográs no perder plata y eso ya es un montón.
Romi: La forma organizativa de muchas de las murgas de nuestro circuito es comunitaria, cooperativista, y es el modo en que elegimos construir El Otro Carnaval también. En el caso de La Que Se Viene, de la que formo parte desde que se creó, hace 13 años, el cooperativismo es un rasgo identitario, no sólo para conseguir la guita, sino también en lo artístico: pensar los trajes, las letras, los arreglos…Es una decisión que toma cada colectivo sobre cómo funcionar. Nosotrxs, como las murgas que estamos representadas acá, trabajamos en comisiones, de forma horizontal. Pero hay algunas que tienen un director que hace todo y un letrista que escribe, y la murga va y canta nada más lo que dice otrx.

La murga es el lugar donde nos encontramos para expresar a través del arte las cosas que más nos repercuten a cada una


María Paz: El Otro Carnaval nació pensado desde lo autogestivo y lo colectivo, y en su comisión de organización hay un representante de cada murga. Es una forma de sumar fuerzas y motorizar colectivamente, no ya desde una murga tratando de garantizar por su cuenta una o más fechas, y a lo sumo invitar a otras, sino gestionar el encuentro entre todas. El año pasado, en nuestro primer encuentro, participamos 16 murgas, este año somos 18. Somos un movimiento que apostamos a esta forma de crecimiento y a constituirnos como un colectivo de murgas de estilo uruguayo.
¿Qué son las murgas de estilo uruguayo? ¿Cuál es la diferencia con las murgas porteñas?
Romi: La diferencia es que la porteña se basa más en el baile que en el escenario. Y es más inclusiva, también: si te dan ganas de entrar a una vas a entrar, aunque seas patadura. La gracia es que entres, de eso se trata, de una fiesta popular barrial para todxs. En la uruguaya no porque es una expresión más de escenario y de canto, generalmente se hacen casting, porque si no cantás bien no vas a poder hacer lo que hay que hacer. Y eso ya le da otra lógica. 
Luli: Más allá de eso, la murga de estilo uruguayo es una expresión artística más, con denuncia, crítica social. En el caso de Las Cholas, la murga es el lugar donde nos encontramos para expresar a través del arte las cosas que más nos repercuten a cada una, que a la vez que nos repercuten en conjunto, que nos atraviesan a todas a la vez.Y usamos toda esa fuerza de choque que tenemos hacia nuestros interiores, la hacemos grupal y la sacamos en letras y en active. Somos 20 mujeres y estamos en ese proceso constante. Siempre tomamos algún tema transversal que nos representa a todas. Lo que más disfrutamos es poder dejarlo escrito en una letra, o poder hacerlo chiste, o buscarle la vuelta para expresarlo. Va de la mano con el género carnavalero.
¿Por qué decidieron hacer una murga solo de mujeres?
Luli: Las Cholas nacieron en 2012 cuando un grupo de compañeras que venían de otras murgas mixtas decidieron armar una con la idea de reafirmar que nosotras podemos ocupar todos los roles en un ambiente que venía de estar muy masculinizado. Nosotras cubrimos todo: desde la dirección, la batería, la dirección coral, la puesta, todo. Por entonces, además, empieza a hacerles ruido el contenido machista de las letras de las murgas. Fuimos la primera murga de mujeres en Buenos Aires, pero ya existían una o dos en el interior. Y ya somos varias más. ¡Nos estamos juntando! 
María Paz: Para cuestionar todo esto es que surge este año la decisión de que nuestro logo sea una bombista mujer. Incluso para reivindicar a las mujeres y las “colombinas” que hasta hace poco eran consideradas solo musas inspiradoras –como la Colombina de la canción de Jaime Ross—, cuando eran las que hacían la asistencia de todo el carnaval desde un lugar oculto, mientras los varones se lucían en el escenario. 
Romina: Hasta hace recontra poco, por ejemplo, Agarrate Catalina no tenía ninguna integrante mujer en el escenario. Y hace unos años, Falta y Resto tenía una canción que se jactaba de “aquí no hay ninguna mujer”.
 

Mujeres y varones coincidimos en que el año que pasó fue un año de mucha lucha del movimiento feminista


¿La revolución feminista también llegó a las murgas?
Sol: Sí, incluso es parte de nuestros nuevos espectáculos. Nosotrxs justo ahora estamos empezando a escribir uno nuevo, y cuando hablamos de qué queríamos decir, por supuesto que salió que queríamos decir algo sobre la lucha feminista. La comisión letras, donde no hay mujeres, armaron un grupo con nosotras para que aportemos ideas o escritos. Nos transformamos en una especie de veedoras (risas). Es un tema transversal que incluso nos obliga a todxs a repensar nuestras prácticas. Por ejemplo, en Le Puse Cuca, somos solo cuatro mujeres de 20 y mientras pensamos letras feministas con nuestros compañeros a veces tenemos que remarcarles que hay chistes que no van más.
Romi: Me parece que el tema de feminismo nos atraviesa más directamente. No es lo mismo criticar a Macri que ponerte a hablar de feminismo, porque ahí entramos todxs: ya no estamos criticando a otro, estamos haciendo una crítica hacia nosotrxs también. 
Luli: Yo creo que a nivel general te atraviesa.Es imposible que no lo haga y va permeándose de acuerdo al grupo. En Las Cholas, así como viene, se metió de lleno en el espectáculo. Siempre estamos anexando el feminismo con algún otro tema, dándole una vuelta de rosca. Por ejemplo, en nuestro primer espectáculo hablamos de distintos tipos de miedo, pero todos en algún momento llegan a la lógica del patriarcado, porque es así. En el segundo espectáculo hablamos de la idea del progreso, que también lo podés recontra analizar desde el patriarcado. 
Las luces de colores se encienden, suenan los bombos y platillos y el tablado se viste de fiesta. “Adespatriarcar, a despatriarcar / el machismo nuestro / el tuyo y de aquel / esta cotidiana trama de poder”, canta La Notalpié. Y El Otro Carnaval comienza.
Las próximas fechas serán el 22 y 24 de febrero y el 1 y 2 de marzo. Para conseguir entradas, contactarse con las murgas participantes o escribira las redes sociales del evento (Facebook: El Otro Carnaval / Instagram:@elotrocarnaval). 

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